El equipo ruso cumple, el estadounidense desangelado.
Por: Claudia EstevaSe define a las finalistas en gimnasia femenil. En la jornada de arranque, entraron en acción los equipos de China, Estados Unidos, Australia, Francia e Italia.
Sidney, Australia
17 de septiembre del 2000
(EsMas.com).-
Por Claudia Esteva
China llegó con el compromiso de asegurar la medalla de bronce, esa que ha sido suya ciclo tras ciclo. Países como Ucrania, España y los Estados Unidos le han dado algunos sustos y llegaron con la mira fija en la final de equipos. En su contra: iniciar en la primera sesión. La más estricta, la más dura. La ventaja, Estados Unidos y Australia iniciaron ahí también.
Iniciaron en piso. El estilo tradicional que las caracteriza se hizo presente. Rutinas elegantes, con música típica, carreras en círculo muy a la usanza de los bailes tradicionales del continente asiático. Aun cuando no alcanzaron puntuaciones superiores al 9.700 las jueces les otorgaron buenos puntos.
En el salto de caballo, Fangxiao Dong mantuvo la máxima puntuación con 9.581 hasta la tercera sesión cuando llegaron rusas y rumanas. Aún así en general las calificaciones fueron buenas La mala fortuna llegó cuando una de las punteras del equipo, la sensacional Kui Yuanyuan se lastimó al finalizar su salto de Yurchenko con doble giro.
La rodilla se giró y no pudo continuar.
Como es tradicional, China logró las máximas puntuaciones en las barras asimétricas. Reinas de las barras. Nadie como ellas. La pureza y prolijidad de sus movimientos hacen que cada rutina sea mágica, especial.
Esta vez, las chinas llegaron con buena estrella y no dejaron escapar esas peligrosas décimas que permite que el resto se les acerque. Y con Kui lesionada, en barras y viga tuvieron un miembro puntero menos pero aún así, lograron clasificar a la final en tercer lugar.
Estados Unidos y Australia crearon su propio duelo. El primero, acostumbrado a comercializar hasta las palabras, hablaron demasiado de su equipo que carga con el título olímpico y ahora el compromiso es
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Las chinas lucen en barras. Foto Allsport
demasiado fuerte.
Por su parte, Australia contrató a la estadounidense Peggy Liddick, del equipo de entrenadores de oro de Atlanta ’96. Peggy declaró una y otra vez que estaría peleando el bronce y que aseguraba le ganaría a los Estados Unidos. No fue así.
Estados Unidos tomó la extraña decisión de incluir a la reserva, la novata Tasha Schwikert en barras y en viga, relegando a Jamie Dantzcher a salto y piso. Jamie es una gimnasta con más presencia pero más insegura. En general, su actuación fue tibia. No tan espectacular como hace cuatro años y sin duda carente de carisma y de estrellas. Dominique Dawes y Amy Chow del equipo de Atlanta mostraron su experiencia sin embargo, se ubicaron en la final porque las australianas las dejaron pasar. El equipo era superior y falló.
La tercera sesión fue la más fuerte. Rusia, Rumania, Ucrania y Bielorrusia mostraron gran calidad.
Rusia fue superior. Svetlana Khorkina se ubicó en primer lugar en la lista de calificación al All Around. Le dio las máximas puntuaciones a su equipo, llevándolo así a la victoria, al menos por ahora.
Ekaterina Lobazniuk y Elena Produnova mantuvieron las altas puntuaciones. Elena dijo a EsMas que estaba lesionada y ahora sólo quería descanso, masaje y a esperar los demás días de competencia.
Rumania, con Andrea Raducan, Simona Amanar y María Olaru cumplió. Sin fallas, seguras se mantuvieron cerca de Rusia. El duelo será cerrado y cada uno será su propio enemigo.
Ucrania, con Viktoria Karpenko que tuvo bajas notas en salto y piso, quedó por ahora en cuarto y pasó a la final junto con España que mostró solidez, elegancia, estilo y gran entereza que los puede llevar a la medalla de bronce.
Serán días de emoción que hay que disfrutar.
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