La FINA reivindica el talento de los nadadores
El mexicano Javier Ostos Mora asegura que los nuevos trajes de baño completos incrementan el nivel de los deportistas debido al factor sicológico y no tecnológico.
Sidney, Australia
23 de septiembre del 2000
(NOTIMEX).-
Los récords mundiales que cayeron en la natación de los Juegos Olímpicos Sidney 2000, se debieron al desarrollo de los atletas y no a los uniformes como se piensa, consideró Javier Ostos Mora, integrante permanente de la FINA (Federación Internacional de Natación).
Para el dirigente mexicano, las nuevas marcas han tenido su razón de ser y es que con el simple hecho de ver nadar al australiano Ian Thorpe, el espectador común se puede percatar de que es un tritón fuera de serie, pero no porque tenga la mejor ropa, sino porque sus cualidades físicas y la enseñaza del deporte lo han hecho así.
"Los cambios empiezan desde la manera de nadar. En el dorso, por ejemplo, se dan la vuelta antes de frente y en otro tiempo era tocar la parte de la alberca, y de igual manera pasaba con el nado libre y eso ayuda un poco a bajar los tiempos", explicó.
Expresó que los jóvenes que están en la natación olímpica, se han preparado para esto, y además los que viven a esta altitud tienen mejor rendimiento que alguien que venga de otra parte del mundo, donde las condiciones naturales son adversas y tienen que desplazarse a regiones lejanas para entrenar.
Ostos Mora sostuvo que es sorprendente la manera en que la natación mundial se ha desarrollado y no sólo en el ámbito olímpico, sino en los Campeonatos Mundiales o Copas del Mundo, en los que también se imponen grandes récords.
"Por ejemplo, en el pasado Mundial de curso corto se tuvieron cerca de 15 récords y ahora con los premios que se dan, que son unos 15 mil dólares por cada marca mundial, pues los atletas se tienen que preparar de la mejor manera", anotó.
Este tipo de estímulos hacen que en los
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Los nuevos trajes de baño
nadadores nazca el deseo de superación y sobre todo cuando se tiene una piscina llena de espectadores, lo cual ayuda mucho a que los tritones se entreguen en cada uno de los entrenamientos para obtener esta recompensa.
Respecto a los modernos trajes de baño que algunos atletas utilizan, apuntó que pensar que con ellos se logra un mejor rendimiento es algo psicológico, ya que varios no usaron el traje completo y obtuvieron buenos resultados.
"El estudio que se hizo por parte de la FINA fue categórico, de que no había ventaja de un nadador sobre otro por utilizar un traje de baño moderno, sin embargo, se acordó que tuvieran la oportunidad de comprarlos para no tener discriminación", explicó.
Ostos Mora sostuvo que en ocasiones las empresas fabricantes de los trajes realizan una intensa campaña publicitaria para vender su mercancía, para enganchar a los nadadores y entrenadores, quienes terminan comprándolos.
"Desde hace mucho tiempo se han venido utilizando los trajes completos, claro que en ese entonces el material era más pesado y ahora, con la ligereza, pues hacen pensar que eso ayuda a la velocidad del nadador para romper las marcas", concluyó.
Y es que en la natación de Sidney 2000, el australiano Ian Thorpe se erigió como uno de los mejores tritones del momento, al imponer récords olímpicos, al igual que el holandés Pieter van den Hoogenband y el estadounidense Tom Malchow.
Para Thorpe, el récord olímpico estuvo, sólo por citar los más representativos, en 400 metros libres con 3:44.65, Van den Hoogenband tuvo el olímpico y mundial con 1:45.35 en los 200 libres y Malchow impuso el olímpico con 1:56.02 en los 200 mariposa.
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