España, un paso más al oro
La selección española derrotó a su similar de Eslovenia lo que despeja su camino para colocarse como líder del grupo. En la última jornada enfrentará a Suecia.
Sidney, Australia
22 de septiembre del 2000
(EFE).-
España avanzó un paso más en la competición de balonmano de Sidney después de ganar a Eslovenia por 31-28, lo que despeja su camino para colocarse, incluso, como líder del grupo en la última jornada que le enfrenta con Suecia.
Creer en las propias posibilidades para un equipo es primordial, especialmente ante la igualdad de la competición olímpica y la presión por las medallas. Los españoles más que nunca ofrecieron esa sensación de creerse su alto nivel en este deporte, y Eslovenia agachó la cabeza.
España subió un escalón muy pronto en el partido para ver a su rival por encima del hombro. En 5 minutos de ensueño el equipo de Román se colocó con un 4-0 que sirvió, además, para la autoconfianza.
Ese ritmo decreció, sobre todo por la gran cantidad de balones perdidos y los agujeros defensivos entre líneas. El sistema 5-1 de la zaga española tuvo por el lado de Urdangarín una enorme fisura, aunque España no perdió el dominio en el marcador con 3 y 4 goles de
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Difícil prueba le espera a los rojos. AFP
ventaja.
Con 17 goles, que evidenciaron un buen resultado en el juego de ataque, España se marchó al descanso con la conciencia tranquila, puesto que en la primera media hora fue el mejor. Eslovenia no se iba a entregar tan fácilmente tras el descanso, aunque para ello tendría que emplear la estrategia. Su defensa 5-1 buscó con su adelantado frenar al cerebro Talant Duishebaev.
El problema para los eslovenos fue que no esperaban que David Barrufet comenzara su espectáculo bajo los palos. Con algún altibajo, principalmente en la defensa entre líneas,
España se mantuvo por delante con timidez, pero creyendo en el triunfo. Garralda y Lozano también contribuyeron a la gran portación de la primera línea.
El equipo de Román pegó el hachazo a 9 minutos del final. Con Barrufet sobresaliente, el resto ajustó su concentración a las exigencias de los minutos finales. España no quería sustos y lo
mejor era afrontar el tramo final con un marcador cómodo, como así se hizo.
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