| Guadalupe Sánchez, un quinto lugar con sabor a medalla
La actuación de la marchista mexicana hizo olvidar un poco la enésima descalificación a un representante mexicano, en la persona de Graciela Mendoza.
Sidney, Australia
28 de septiembre del 2000
(EFE).- La mexicana Guadalupe Sánchez ha conseguido el diploma olímpico gracias a su quinto puesto en los 20 kilómetros marcha, en una prueba con un final inesperado y en la que se impuso la china Liping Wang espués de que las tres atletas que parecieron tener el oro colgado fueran descalificadas.
Sánchez, nacida el 3 de enero de 1971, hizo prácticamente la mejor prueba de su vida. El quinto puesto, indudablemente, es el premio a una magnífica prueba, en la que al principio estuvo con las mejores, luego se descolgó algo pero tuvo arrestos para luchar y, con las descalificaciones, alzarse con dicha plaza en un tiempo de 1:31.33.
"El quinto puesto hay que festejarlo", comentó una satisfecha marchadora mexicana, quien explicó que la carrera fue "muy rápida" y que pese a la amonestación que recibió siguió peleando al máximo para estar lo más arriba posible en la clasificación final.
"Me sentí muy bien sabía que podía y luché por ello", dijo Sánchez. "Ahora sé que es una responsabilidad muy grande estar entre las mejores, pero sólo me queda seguir trabajando", comentó.
La mexicana, con ambición y mucha ilusión, apuntó: "Se cierra ya la página de Sidney 2000 y hay que abrir la de Atenas 2004 en la que intentaré quedar incluso más arriba".
La cruz de la moneda en el equipo femenino de México fue la campeona panamericana, Graciela Mendoza, quien fue descalificada en el kilómetro 14 por tres avisos cuando estaba en la pelea por las medallas.
Mendoza estaba desconsolada a su llegada al estadio. Las lágrimas recorrían su rostro, que era el espejo de un alma rota, hundida, por haber visto cómo su sueño se esfumaba a golpe de cartulina roja.
"Es algo muy duro", no cesó de repetir la campeona en Winnipeg, quien comentó que pese a que la carrera iba a un ritmo muy duro ella se encontraba muy bien en el aspecto técnico y táctico y dispuesta a todo.
Mendoza sí que se enteró palpablemente de la descalificación en plena carrera y, nada más ser retirada de la carretera, se tumbó junto a ella con rabia y una tremenda desilusión. De haber continuado en carrera parecía estar en condiciones de haber luchado por el podio y haberse unido a Noé Hernández, que logró la plata en los 20 kilómetros masculinos después de que a Bernardo Segura le retiraran el oro una vez que ya había cruzado la línea de meta.
Mara Ibáñez completó el trío mexicano. Ella, la más joven, acabó en la vigésima sexta posición con un tiempo de 1:36.17. "Fue una prueba muy dura por la calidad de las competidoras y por el clima", dijo.
Ibáñez opinó que los jueces habían sido más estrictos que en la categoría masculina después de lo que ocurrió con Segura y aseguró que "el quinto puesto de Guadalupe motiva más para trabajar con dureza para alcanzar en Atenas un buen puesto".
|
|
 |
| Un gran resultado. Foto AFP |
 |
| Graciela Mendoza sufrió el rigor de los jueces. Foto Mexsport |
|