Suecia quita a España del camino y va contra Rusia
En lo que se esperaba fuera un partido reñido, Suecia demostró mejor calidad que España y ahora peleará por la medalla de oro.
Sidney, Australia
29 de septiembre del 2000
(EFE).-
Suecia dio una soberana lección a España para alejarla del sueño de la final olímpica en Sidney en balonmano masculino.
El marcador final de este encuentro se lo llevaron los suecos con 35 goles a 25.
Lo que se presumía un partido reñido, se convirtió en un festival nórdico.
En presencia de los reyes de Suecia, Carlos Gustavo y Silvia, y de la Reina de España, la lección fue desde todo punto de vista soberana.
La superioridad fue tal que lo preocupante será la recuperación anímica para medirse con Yugoslavia 24 horas después por el bronce.
No hubo excusas para definir el triunfo de Suecia, que logró así llegar a su tercera final consecutiva, aunque el título olímpico se le resiste.
Ni mal arbitraje, ni prisas en el último momento. España puso muchas ganas, pero ante la calidad esto no es suficiente.
Rusia y Suecia reeditan así la final del pasado Campeonato del Mundo, que tuvo triunfo nórdico, mientras que España y Yugoslavia se verán las caras también como en el citado Mundial para luchar por el tercer puesto.
En aquella ocasión, en Egipto, la victoria fue para los balcánicos.
La baja por lesión del temido jugador sueco Stafan Olsson ni se notó. Andreas Larsson en el ataque y Mathias Franzen en defensa lo suplieron con efectividad.
Los españoles poco a poco fueron cayendo en el entramado sueco,
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Suecia dio una lección a España. Foto AFP
que contraatacó sin piedad y machacó a la defensa española por el centro, con el pivote Magnus Wislander como hombre decisivo desde los 6 metros.
Suecia después aplastó a España. Wislander se marchó al descanso con 7 goles, el extremo Franzen con 4, que estuvo extraordinario en la finalización del contragolpe, y el portero Peter Gentzel fue inexpugnable para los poco inspirados lanzadores españoles.
Juan de Dios Román, director técnico de los españoles, no modificó sus esquemas y sólo rotó a sus hombres sin resultado.
España tampoco sacó provecho de las oportunidades en superioridad numérica.
Su entrenador sí hizo cambios significativos en el segundo tiempo, pues la desventaja tras los primeros 30 minutos de juego fue de 5 puntos. Mientras Suecia consiguió 15 goles, España 10.
Sin embargo, el daño ya estaba hecho, el sistema defensivo español consiguió en el segundo tiempo un 6 a 0, con hombres altos en el centro para frenar a Stefan Lovgren, el único pero inconmensurable lanzador a distancia de Suecia, y evitar las asistencias a Wislander.
La mejoría fue casi invisible. Los maestros bajitos Magnus Andersson y Ljubumir Vranjes demostraron la polivalencia del equipo sueco.
Con un 15-24 para Suecia a 16 minutos del final sólo quedaba hacer la ola para festejar el festival sueco y así lo hizo el público.
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