Armstrong llegó a Sidney para ganar
El estadounidense afirma que no llega de vacaciones, sino que viene a ganar el oro en la prueba contrarreloj individual.
Sidney, Australia
19 de septiembre del 2000
(EFE).-
El estadounidense Lance Armstrong, el hombre que venció al cáncer antes de convertirse en doble ganador del Tour de Francia y cuya presencia en los Juegos era dudosa debido al accidente que sufrió hace tres semanas, ya está en Sidney, adonde llegó "no de vacaciones, sino para ganar el oro".
Armstrong se fracturó la séptima cervical y sufrió diversas contusiones en un accidente el pasado 31 de agosto mientras se entrenaba junto a dos de sus compañeros del US Postal -el nuevo equipo de Roberto Heras, último ganador de la Vuelta a España-, sus compatriotas Tyler Hamilton y Frankie Andreu.
El nuevo Premio Príncipe de Asturias para el Deporte explicó pocas horas después de aterrizar en Sidney que, a pesar de que la pierna dañada está recuperada sólo al noventa por ciento, él se encuentra en una sensacional forma física, "al cien por cien".
"El accidente fue una acción de mala suerte, porque nos estábamos entrenando por una carretera en la que apenas pasan cosas. El impacto se produjo tras tomar una curva ciega en un descenso. Fue culpa de las dos partes: nosotros íbamos por el centro de la vía y el coche, demasiado deprisa. Tyler y Frankie lo pudieron esquivar, pero yo no. Mi mujer tardó hora y media en venir a recogerme y en todo ese espacio de tiempo fue el suyo el único coche que pasó".
"Por suerte estoy recuperado y he llegado aquí para ganar el oro en la crono. Para la prueba de ruta no creo que llegue bien del todo, sobre todo a las últimas vueltas".
"La crono tiene cambios de ritmo y giros y el circuito de ruta creo que es más difícil de lo que parece. La subida que hay después de la playa será dura después de 200 kilómetros", dijo Armstrong en la presentación del equipo de Estados Unidos, también integrado por Hamilton, George Hincapie, Antonio Cruz y Fred Rodríguez.
"Mi objetivo prioritario de la temporada era el Tour, que es lo más grande, la principal carrera del mundo. Pero a partir del 23 de julio pasó a serlo el oro olímpico. Dos grandes metas una misma temporada es un objetivo difícil, pero para eso he venido".
Armstrong habló de su experiencia olímpica: "En Barcelona '92 no tenía experiencia, ni olímpica, ni de ciclista, y para mí ya fue un éxito el haber sido seleccionado para competir en unos Juegos, algo que soñaba de niño cuando me
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Foto Reuters
dedicaba a la natación".
"En Atlanta ya estaba enfermo, sin saberlo, aunque no me sentía mal (en octubre del 96 le diagnosticaron cáncer testicular). Allí había una presión enorme, porque estábamos en casa".
"Estos son mis terceros Juegos. En Barcelona no había crono y en Atlanta ésa aún no era mi especialidad. Ni en un sitio ni en otro me sentí en casa. Sin embargo, aquí si. No sé, pero al llegar tuve buenas sensaciones y así se lo dije a mi mujer", dijo el texano, que anunció que no participará en los mundiales de Plouay (Francia).
Sobre sus rivales, comentó: "(El alemán Jan) Ullrich es un gran campeón y le tengo un gran respeto. Le considero favorito para ganar la crono. En la ruta, Alemania puede controlar y hacerle un buen trabaja a (Erik) Zabel, si es que se puede controlar con un equipo de cinco. Pero favoritos son los de siempre".
"No entiendo, por ejemplo, por qué Italia trae a (Marco) Pantani. Ni es una prueba para él, ni le quieren en su equipo. La prueba de los Juegos no acaba en Courchevel. Bettini, Bartoli, Di Luca y Casagrande pueden ganar. Pero él no. Supongo que le habrán traído por presión de los aficionados italianos, que le quieren mucho. Pero sus compañeros, no", apuntó Armstrong, que afirmó estar "harto" de tener que defender su deporte en asuntos de dopaje.
"Siempre que leo una publicación deportiva y veo un artículo sobre dopaje, está en la misma página que el ciclismo y eso me irrita. El dopaje es un problema del deporte en general, no del ciclismo en concreto. Al ciclismo se le ha criminalizado de una manera exagerada. Hay mucho cinismo en todo esto", opinó el texano.
Sobre las ausencias en estos Juegos, no quiso criticar a nadie: "Cada uno tiene sus razones personales y no soy yo quien lo va a criticar. Andre Agassi, por ejemplo, renuncia a los Juegos por uno de los motivos más nobles que hay, por anteponer su familia al deporte (su madre y su hermana padecen cáncer)", dijo.
Cuando fue preguntado acerca de cuál fue la pregunta más tonta formulada por un periodista, Armstrong indicó que "fue en el último Tour. Alguien me preguntó poco antes de la contrarreloj si podría afrontarla con seguridad. Yo me veía favorito para ganarla y aquel tipo me preguntaba si podía perder cinco minutos. Después de ganar no lo vi en ningún lado", concluyó.
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