Cuba por la tercera, Estados Unidos por la primera

La competición olímpica del béisbol tendrá una vez más en Sidney una repercusión que va más allá del deporte con la presencia de los dos favoritos a ganar el oro, como son Cuba y Estados Unidos


Sidney, Australia
15 de septiembre del 2000
(EFE).- La competición olímpica del béisbol tendrá una vez más en los juegos de Sidney una repercusión que va más allá del simple deporte con la presencia de los dos equipos favoritos a ganar la medalla de oro, como son Cuba, los actuales campeones, y Estados Unidos.

El deporte del béisbol, tanto en Cuba como en Estados Unidos, es considerado como el pasatiempo nacional y por tanto símbolo de orgullo y patriotismo, que se acentúa por la rivalidad entre dos equipos que también lo utilizan como elemento político.

La cita de Sidney tendrá también un significado especial por el hecho de que Cuba, desde que el deporte del béisbol se hizo oficial en los Juegos Olímpicos, en Barcelona '92, ha ganado las dos medallas de oro, y Estados Unidos tuvo que esperar a Atlanta '96 para conseguir la primera siendo esta de bronce.

Durante el acto de abanderamiento del equipo olímpico cubano en La Habana, con asistencia del presidente, Fidel Castro, los deportistas que acapararon el protagonismo fueron el boxeador Félix Savón, ganador de dos medallas de oro y seis títulos mundiales y el pelotero Omar Linares.

"El niño", como se conoce popularmente a Linares, leyó el compromiso de los deportistas entrenadores y demás integrantes de la comitiva atlética cubana que se encuentra en Sidney.

Si el factor político está asegurado del lado cubano, esta vez del lado estadounidense también tiene a un auténtico "showman" llamado Tommy Lasorda, dirigente del equipo, que ha considerado su elección para el cargo como el mayor orgullo de su vida al ser la segunda vez que representa los colores de la bandera, la primera como soldado en la Segunda Guerra Mundial.

"Aunque no hemos podido traer a Sidney a los jugadores que deseábamos, sí tenemos a los mejores, que lo van a dar todo en el campo para conseguir el triunfo final", declaró Lasorda, miembro del Salón de la Fama y 20 años dirigente de Dodgers de Los Ángeles .

Dentro del cuadro estadounidense no hay ninguna figura destacada, pero ha conseguido una buena mezcla de veteranía y juventud con nombres como Pat Borders, Ernie Young, Adan Everett y Sean Burroughs, quienes serán el núcleo del equipo que dirige Lasorda.

"Los resultados de preparación no han podido ser mejores y ahora estamos listos para nuestro primer triunfo cuando el domingo comencemos la competición contra Japón", declaró Lasorda. "Sabemos lo que podemos conseguir y lo vamos a lograr".

Lasorda dijo que Estados Unidos tiene todo el potencial para ser campeón olímpico y no puede tener otro objetivo que no sea el de la medalla de oro.

"Respetamos a


¿Podrán los estadounidenses con el poderío cubano?

todos nuestros rivales, incluidos a los cubanos, que tienen un gran equipo, pero nosotros también somos conscientes de nuestras posibilidades", destacó Lasorda. "Si jugamos cada partido como si se tratara de las Series Mundiales, entonces estoy convencido que triunfaremos".

Mientras que Estados Unidos ha sido un libro abierto y de espectáculo en la preparación del equipo, el cubano, como siempre, lo ha hecho de forma más discreta, con un primer viaje a Japón, en medio del mayor mutismo, para al final tener como líderes a los mismos de la última década.

Es decir: Linares, Orestes Kindelán y Antonio Pacheco, los tres bateadores en los que se apoya el bateo del equipo cubano y que llegan a Sidney para mejorar aun mucho más sus marcas olímpicas conseguidas en Barcelona '92 y Atlanta '96.

Kindelán, más conocido como el "tambor mayor" por la potencia de sus batazos, es el actual líder jonronero de los Juegos Olímpicos, marca que estableció en Atlanta '96 después de botar la pelota en nueve ocasiones.

Linares, considerado por muchos como el mejor pelotero no profesional del mundo, es dueño del mejor promedio de bateo en las citas de Barcelona y Atlanta con .488, producto de 40 imparables en 74 turnos al bate.

Pacheco, que durante varios años ha sido el capitán de los equipos de Cuba en competiciones internacionales, posee el liderato de carreras remolcadas en los Juegos Olímpicos, tras fletar 26, 12 en Barcelona '92 y 14 en Atlanta '96.

Carlos Rodríguez, titular de la disciplina en la isla, al referirse a las condiciones de vida y alojamiento que ha tenido el equipo para llegar a Sidney, dijo que habían hecho la mejor preparación de todo la historia del béisbol cubano.

Sin embargo, Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico de Cuba (COC), también reconoció que el torneo de béisbol será el más fuerte de todos.

"No tengo la menor duda de que el torneo de Sidney será el más duro de los que se han disputado hasta ahora", destacó Fernández. "Fuerte va a ser Estados Unidos, lo mismo que Corea del Sur, Japón, Australia, Italia y Holanda".

La cita oficial con el torneo del béisbol será el próximo domingo cuando se disputen cuatro partidos, dos en el Baseball Stadium y otros dos en el Baseball Centre Blacktown, donde Cuba será la que abra el fuego contra Sudáfrica, mientras que Estados Unidos lo hará contra Japón en el campo principal.

Australia seguirá después contra Holanda, en el mismo escenario del Baseball Stadium, e Italia jugará después de Cuba-Sudáfrica en Baseball Centre Blacktown frente a Corea del Sur.



   
 

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