La gimnasia española de mal y de malas
El infortunio de la gimnasia olímpica española comenzó en Atlanta '96 cuando, en la final de Barra Fija, Jesús Carballo cometió un mínimo error.
México, D.F.
16 de septiembre del 2000
(EFE).-
La gimnasia española sigue sin quitarse de encima el gafe que le acompaña en los Juegos Olímpicos y cuya última "víctima" fue Gervasio Deferr, subcampeón mundial, a quien un error absurdo en el último suspiro de su ejercicio de suelo le privó de sus claras opciones de lograr una medalla.
El infortunio de la gimnasia olímpica española comenzó en Atlanta '96 cuando, en la final de Barra Fija, Jesús Carballo cometió un mínimo error de cálculo en la salida y acabó en la colchoneta junto con sus ilusiones de medalla.
El doble campeón mundial de barra pensaba en el desquite en Sidney, pero una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, de la que se operó el 17 de agosto, volvió a quebrar su carrera hacia el oro
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En prueba de Anillos. Foto Allsport
olímpico.
Quedaba, sin embargo, otra clara opción de medalla en la persona de Gervasio Deferr, actual subcampeón del mundo y campeón de la Copa del Mundo en suelo, que llegaba a Sydney en plenitud de forma.
Deferr afrontó la última diagonal de su ejercicio después de que el resto del ejercicio lo efectuara de forma impecable, pero en el último esfuerzo tomó demasiado impulso y no pudo completar la salida. La consiguiente penalización le dejó fuera de la final.
El gimnasta barcelonés tiene actualmente 19 años, los mismos que tenía Carballo cuando se cayó en Atlanta. A ambos les quedan más Juegos por delante para conseguir su esperada y merecida medalla, aunque antes deberán quitarse de encima el mal de ojo que sufre la gimnasia olímpica española. EFE
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