Peñas y Arenas no pudieron dar la primera medalla a España

Doble pérdida española se suscitó esta tarde en Sidney después de que las dos posibilidades de medalla se esfumaran para el representativo ibérico


Sidney, Australia
16 de septiembre del 2000
(EFE).- Los madrileños Oscar Peñas y Vanesa Arenas no pudieron cumplir su objetivo de dar las primeras medallas de los Juegos Olímpicos de Sidney a España al quedar eliminados en la segunda ronda de la competición, disputada en el Exhibition Centre de la ciudad australiana.

Un Waza-ari (inmovilización más puntuada por detrás del Ippon) del kazajo Bazarbek Donbay a diez segundos para el final de la pelea, correspondiente a la segunda ronda de los 60 kilos, cerró el paso a la final al español Peñas, actual campeón de Europa y que tenía fundadas esperanzas de subir al podio.

Hasta el fatídico waza-ari del kazajo, el judoka madrileño dominaba el combate con un Yuko. Un descuido frenó en seco sus aspiraciones y la frustración quedó reflejada en su rostro cuando abandonaba el tatami.

La posibilidad de entrar en la repesca también se esfumó rápidamente, ya que el kazajo perdió en la siguiente ronda ante el coreano Kyung Jung, lo que imposibilitaba la lucha por el bronce al español, que el 17 de noviembre cumplirá 26 años.

Peñas se había deshecho sin dificultades en el anterior combate del británico John Buchanan, que sucumbió con un Yuko del madrileño. Vanesa Arenas, en la categoría de menos de 48 kilos, ganó su primer combate por Yuko a la mexicana Adriana Lozada.

Aunque perdió el siguiente a manos de la norcoreana Hyon Cha, sí pudo colarse en la repesca, pero su sueño de llevarse al menos el bronce pronto se desvaneció.

La brava judoka nacida en Móstoles no pudo en la repesca con la francesa Sarah Nichilo-Rosso, que logró inmovilizar a Vanesa Arenas y se apuntó finalmente la victoria por un contundente Ippon (el punto completo en la terminología del judo". "No he podido hacer nada ante la francesa",


Sin triunfo y sin medallas. AFP

desconsoladamente Vanesa Arenas, quien también reconoció que ha pesado mucho en ella debutar en una competición olímpica.

"He estado muy nerviosa todo el día y tanta gente y medios de comunicación han hecho que me impresionara el ambiente, unido a que siempre está la responsabilidad añadida de que el judo tiene que dar la primera medalla a España", expuso la judoka madrileña.

Arenas, de todas formas, no se desanima y afirmó que a sus 21 años tiene que mirar "hacia adelante y con mucha fe en el futuro". La competición de judo continúa mañana con la participación española de Kiyoshi Uematsu, en menos de 66 kilos, y Mirén León, en los 52 kilos.

Kiyoshi Uematsu Treviño, natural de Santurce y residente en Portugalete, es hijo de un japonés, que instaló un gimnasio en la localidad vizcaína, y de una española. Su primer rival mañana será el congoleño Kevin Ngapoula.

La pamplónica Mirén León tiene como mejores resultados recientes sendos subcampeonatos en los torneos de Moscú y Varsovia. Se medirá en primera ronda a la británica Deborah Allan. Dentro del amplio recinto de la competición de judo era difícil recordar que los Juegos eran en Sidney y no en Japón, ya que de los cinco mil espectadores que abarrotaban el Exhibition Centre la mayoría eran japoneses que no cesaban de animar a sus compatriotas.

Entre ellos, un centenar de socios de un gimnasio de Tokio que llamaron la atención al ir todos ataviados con luminosos quimonos rojos.

La historia de Atlanta hace cuatro años, cuando Ernesto Pérez Lobo dio la primera medalla de los Juegos a España no se pudo repetir, aunque Alejandro Blanco, presidente de la Federación Española de Judo, aseguró a EFE que habrá judokas españoles en el podio de Sidney.
   
 

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