España sufrió para vencer a Túnez
La selección española pecó de nerviosismo en su partido de debut dentro del torneo olímpico de balonmano. Llega a dos puntos dentro del grupo B.
Sidney, Australia
16 de septiembre del 2000
(EFE).-
La selección española de balonmano obtuvo su primer triunfo en los Juegos de Sidney al derrotar a Túnez por 24-22. El partido estuvo marcado por la elevada tensión de los españoles que, pese a su superioridad técnica, sufrieron de principio a fin un verdadero ataque de nervios.
La imagen que dio España en el primer tiempo fue desconocida. Esa impresión de anormalidad muy acusada en el aspecto anímico se tradujo en un pésimo juego.
El equipo español tardó 9 minutos en tomar la delantera con marcador de 4 a 3 para acompañar después esa tímida reacción con otro bajón. El debut pasaba factura y Túnez, mientras, aprovechó las facilidades para colacarse en ventaja con 10 puntos a su favor, contra 7 de España.
Román, entrenador del equipo español, no tuvo más remedio que solicitar un tiempo muerto para dialogar con los suyos. Masip y Chepkin eran una sombra de sí mismos. Chepkin, nacido en Zaporoshe (Ucrania) hace 35 años, ni siquiera pudo conciliar el
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Foto AFP
sueño la noche previa al partido debido al estado de nerviosismo.
Aunque con retraso, España reaccionó para marcharse al descanso con ventaja de 12 a 10.
La reacción suficiente para asegurar el triunfo se manifestó en la segunda parte, en la que Alberto Urdiales se quedó en el vestuario afectado por un fuerte dolor de cabeza.
Después del triunfo Alfredo Goyeneche, presidente del Comité Olímpico Español (COE), comentó que la selección de su país "tuvo los típicos nervios del primer partido".
Para Goyeneche lo destacable es el triunfo y apostó por seguir animando al equipo de balonmano para los próximos encuentros.
"Se ha sufrido mucho. Creo que la verdad es que no hace falta sufrir tanto", indicó el presidente del COE, quien presenció el partido desde el palco del Pabellón Olímpico de Sidney.
España estaba mermada, sin serenidad y con la necesidad de ganar a toda costa y para ello el brazo del jugador Talant Dujshebaev salvó el partido.
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