Entre las dos coreas no hay indiferencias

Sus países siguen sin mantener relaciones, pero los deportistas están empezando a relacionarse en los entrenamientos en Sidney.


Sidney, Australia
13 de septiembre del 2000
(APTN).- Durante años, la estrella sudcoreana de judo Jung Sung-sook se hizo la distraída cuando se cruzó con representantes de Corea del Norte en competencias internacionales.

"Hacíamos como que no nos veíamos", declaró Jung hoy a su llegada a Sidney.

Ahora, la judoca está preparada para saludar a los norcoreanos cuando los vea. "Las cosas han cambiado mucho. La gente está mucho más tolerante. Si nos encontramos en una justa, nos saludamos".

El Comité Olímpico Internacional convenció a las dos Coreas de que desfilen juntas bajo una sola bandera por primera vez desde que la península coreana fue dividida en 1945.

Dirigentes de ambas delegaciones aseguran que los deportistas de los dos países se encuentran con frecuencia en los comedores y los sitios de entrenamiento en la Villa Olímpica y que el trato es amistoso.

"Sus encuentros son siempre cálidos, les gusta toparse", expresó Choi Eun-gi, dirigente de la delegación sudcoreana, que incluye casi 400 deportistas. Hasta ahora hay 31 norcoreanos en Sidney.

Las relaciones entre los dos países mejoraron un poco en junio, cuando los jefes de estado de las dos


combate sin rebancha. AFP

Coreas se encontraron por primera vez en cinco décadas. Y el domingo, luego de intensas gestiones promovidas por el presidente del COI Juan Antonio Samaranch, los dos países aceptaron desfilar juntos, bajo una sola bandera, como muestra de su deseo de reunificación.

"Es un gesto importante que muestra a todo el mundo la voluntad de las dos Coreas de reunificarse lo antes posible", expresó Samaranch. En la villa, los deportistas "se topan más que nada en el salón comedor y se saludan", dijo el fisioterapeuta norcoreano Moon Si Song.

Jung, medalla de bronce en Atlanta en la categoría de 61 kilos, se reencontrará aquí con la norcoreana Kye Sun Hui. En los juegos de 1996, Kye, quien viajaba por primera vez al exterior, apareció sola en las instalaciones de judo, sin nadie con quien entrenarse, y Jung, dejando de lado ideologías, la guió y la aconsejó.

Kye terminó ganando la medalla de oro de los 48 kilos. "Me sentí muy feliz cuando ella ganó. Y ella dijo que estaba muy agradecida por la ayuda que le di", recordó Jung. Kye la describe ahora como su "hermana mayor". "Me hará muy feliz volver a verla", aseguró.



   
 

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