Los más fuertes del mundo también sucumben
La tensión de elevar el equivalente de tres refrigeradores tamaño familiar sobre sus cabezas probó ser demasiado para varios pesistas olímpicos en Sidney.
Sidney,Australia
26 de septiembre del 2000
(REUTERS).-
La tensión de elevar el equivalente de tres refrigeradores tamaño familiar sobre sus cabezas probó ser demasiado para varios pesistas olímpicos en Sidney.
Los brazos, rodillas y codos doblados en la plataforma durante la categoría superpesada, hizo parecer a los competidores como si salieran de un campo de batalla.
Raimonds Bergmanis, de Letonia, colapsó en agonía después de que su brazo derecho se dobló hacia atrás en la parte del codo mientras trataba de hacer el arranque de 180 kilos.
Bergmanis se retiró de la competencia y se vio que tenía su brazo en un cabestrillo cuando salió posteriormente a saludar al público.
|
|

Weller falló pero aun así consiguió la plata.AFP
El japonés Hisaya Yoshimoto se retiró con una lesión en la rodilla mientras que el húngaro Tibo Stark tuvo un tirón en su múslo derecho tras arrojar la barra con 230 kilos.
Los pesistas de Uzbekistan y de República Dominicana tampoco terminaron la competencia.
Los superpesados son la gran atracción del programa de levantamiento de pesas.
Los atletas elevaron hasta 200 kilos en el arranque, la más técnica de las dos disciplinas olímpicas, y 260 kilos en el envión.
De acuerdo con uno de los empresarios líderes de Australia, un refrigerador promedio pesa 87 kilos, mientras que una de lujo puede llegar hasta los 97 kilos.
|