Gebrselassie, el premio a la constancia
El corredor etíope ha dado una cátedra de lucha y persistencia en el deporte y en la vida, gracias a su extraordinaria victoria en los 10 mil metros planos de Sidney.
Sydney
26 de septiembre del 2000
(AGENCIA FRANCE-PRESSE).-
Detrás de la sonrisa amable del pequeño etíope Haile Gebrselassie se esconde un hombre tenaz. Lo fue cuando su padre le prohibió practicar el atletismo y volvió a serlo cuando, con la medalla de oro olímpica de 10 mil metros casi en la mano del keniano Paul Tergat, su minúsculo cuerpo sacó las últimas reservas de energía para batirlo sobre la línea de meta.
Tras un desgaste de diez kilómetros corriendo a un ritmo infernal, Gebrselassie, plusmarquista mundial de la distancia, bicampeón olímpico y tetracampeón mundial, demostró que en esta vida hay que luchar hasta el final.
"Ha sido la carrera más difícil de mi vida", dijo este hombre que lleva invicto siete años en la distancia y que sólo sacó nueve centésimas a Tergat, como si no se tratara de una carrera de 10 mil metros sino de una de 100.
Haile, séptimo de una familia de diez hijos, escuchó por la radio la victoria de su compatriota Miruts Yifter, ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Moscú en la prueba de 10 mil metros. Aquel día decidió que debía seguir el ejemplo de su ídolo.
Pequeño (1,60 m), pero con una caja torácica impresionante, Haile tiene unas condiciones extraordinarias para correr y cada día recorría al trote los seis kilómetros que separaban su domicilio de la escuela.
Pero cuando quiso empezar
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Haile Gebrselassie, de película.
una carrera en el atletismo, su padre era hostil a esa idea porque pensaba que no tenía ningún porvenir y de paso perdía una preciosa ayuda para el trabajo en la granja familiar.
Pese a la oposición de su padre, comenzó a dar muestras de su tenacidad, entrenándose solo, sin estructuras, hasta el encuentro en 1992 con el holandés Jos Hermens, su entrenador desde entonces.
Esta tenacidad fue el tema principal de una película sobre la vida del mediofondista de 27 años, "Resistencia", del director británico Leslie Woodhead, que se estrenó hace pocas semanas. "Hay una escena, muy difícil de rodar, ya que estábamos en un terreno escabroso, en el campo etíope, donde tuve que pedir a Haile que bajara el ritmo, porque iba más rápido que nuestro auto. Daba la impresión que volaba", afirmó el director.
Detrás del atleta se esconde un hombre de negocios que lleva traje para visitar a sus 800 empleados de un centro comercial abierto en la capital, donde todo el mundo lo conoce y lo saluda cuando pasea a pie o en el Mercedes que consiguió por su título mundial logrado en Stuttgart en 1993, un año después de conocer a su entrenador holandés.
Desde aquel año, no ha conocido la derrota en 10 mil metros. Y puede dejar la distancia sin conocerla, ya que ha anunciado que después de Sidney se pasará al maratón.
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