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"Los jueces coreanos son unos mafiosos": Estrada

Ciudad de México, 3 de octubre del 2000 (EsMas.com).- Consciente de que pudo haber hecho más, y molesto con los jueces que lo calificaron, pero orgulloso de la medalla de bronce obtenida en Sidney 2000, llegó este lunes por la noche a la capital mexicana, el atleta de Tae Kwon Do, Víctor Estrada.

 

   
 
   



Al dejar la sala de llegadas internacionales del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, y custodiado por agentes de la Policía Federal Preventiva, Estrada sorteó al gran número de seguidores que lo aguardaban y se dirigió a una sala acondicionada para ofrecer una conferencia de prensa.

De buen humor, sin denotar el cansancio del largo viaje desde Sidney, Australia, Víctor Estrada respondió a las cuestiones periodísticas.

"Para decidir si me retiro, debo tener la mente fría, la mente despejada. Son pocos los días de mi participación olímpica y aún estoy molesto por el combate que perdí con el cubano", señaló Estrada, y agregó: "Quiero descansar, fue un año de mucho estrés, entrenamiento y en los mismos Juegos Olímpicos tuve cinco combates seguidos. Mi futuro lo conocerán más adelante".

Sobre sus dos primeros combates en que el taekwondoin no lució como se esperaba, Estrada dijo que tanto el iraní, primer rival, así como el cubano "no eran flanes", pero ante el caribeño los jueces calificaron de una manera parcial, no marcando los puntos necesarios que lo pudieron conducir a un triunfo y descartó que su táctica fue pasiva, más bien, según dijo el atleta, esto se debió a la característica física de sus oponentes al ser más largos de piernas por lo que no podía realizar una pelea en corto.

Vestido con ropa deportiva y una gorra que nunca se quitó, Estrada afirmó que tras la derrota con el cubano, por su mente pasó echar todo a un lado, sin embargo, se siente orgulloso de olvidarse por un momento de lo pasado. "Me siento contento y orgulloso al reconocer cómo pude salir de ese estado de desánimo y luchar con más ganas por conseguir la medalla de bronce, una medalla olímpica es del color con el que

se vea y para mí es la más importante, sobre todo por la forma en que la conseguí en el repechaje", dijo el deportista, quien a su espalda tenía a parte de su familia, quienes portaban una manta de apoyo.

"Mis padres, mis compañeros de la delegación me impulsaron y motivaron para que fuera por la presea de bronce, y así se vio en las últimas peleas, a pesar de que físicamente me sentía adolorido y molesto por los resultados", comentó el atleta.

A sus 28 años de edad, Víctor Estrada no está seguro qué hacer si llega el retiro, pero no descartó el aceptar un ofrecimiento, si se le hiciera, para formar parte de algún órgano deportivo como dirigente, pues aceptó que le falta preparación y experiencia.

A la pregunta de si buscaría la presidencia de la Federación Mexicana de Tae Kwon Do, al salir el actual titular Jesús Moreno, Estrada en tono de broma señaló: "Eso se lo dejo a mi papá, ahí sí bajo la cabeza y adelante jefe", haciendo alusión de que su señor padre puede quedarse con el puesto.

En lo personal el cuatro veces campeón mundial, Víctor Estrada, dejó entrever la posibilidad de casarse con su compañera de equipo olímpico, Águeda Pérez, sonrojado el taekwondoin respondió: "Claro que me voy a casar, no me quedaré soltero para siempre, pero eso es personal y así lo quiero dejar".

Una y otra vez Estrada retomaba los comentarios de su actuación en los juegos de Sidney, y llegó a calificar de "mafiosos" a los jueces coreanos, además de reconocer que el entorno a la competencia como el escenario, entre otras cosas influyeron en el resultado a pesar de que su ida a los Olímpicos era para ganar el oro.

Al término de la conferencia Víctor Estrada recibió el calor y el agradecimiento de familiares y amigos, a quienes besó al igual que a su medalla, para poco después abandonar la sala y entre porras, y gritos que salían de las gargantas de decenas de niños que portaban la bandera mexicana, abordó un auto con destino... descanso.