directo a... e-mail chat compras otros servicios ayuda registro


El espectro de la luz/Archivo.

por: Luis Felipe Brice
Fuente: EsMas.com

Cómo se forma y percibe el color

Nuestra percepción del color es posible gracias a la propiedad de los cuerpos de emitir o reflejar la luz, y a nuestra capacidad neurofisiológica para captar este fenómeno


Haz clic aquí para ver algo de lo más colorido (Fotos: AP).

¿A qué te remite la palabra color? Tal vez a tu favorito: blanco, amarillo, negro, rosa... o quizá a algo muy colorido, como el arcoiris o la paleta de un pintor. Y es que los colores forman parte de nuestra vida al estar presentes en todo aquello que percibimos a través de nuestros ojos. Más aún, expresan nuestra personalidad y estado de ánimo, por ejemplo, al decorar nuestra casa o elegir la ropa que usamos. Por si fuera poco, les hemos atribuido significados, como es el caso de la bandera mexicana: el verde simboliza independencia; el blanco, religión; y el rojo, unión.

CÓMO SE FORMA EL COLOR

Pero más allá de su presencia cotidiana y su connotación cultural, el color es, en general, un fenómeno físico que percibimos mediante el sentido de la vista. Y específicamente, es una propiedad de los cuerpos relacionada con la luz que emiten o reflejan éstos, pues es necesario que algunos sean iluminados para poderlos ver.

Tal como puede observarse en el arcoiris, la luz blanca está constituida de varios colores que forman el llamado espectro. Se trata del rojo, el naranja, el amarillo, el verde, el azul, el añil y el violeta. La combinación entre los miembros de esta familia da lugar al resto de los colores.

La demostración más conocida de dicho espectro consiste en hacer pasar luz blanca por un prisma, de cristal o cuarzo, para que se descomponga en varias franjas de color. Este fenómeno, denominado dispersión de la luz, se debe a que los colores que constituyen ésta tienen diferentes índices de refracción (cambio en la dirección del rayo lumínico).

Más aún, el color es una manifestación de la longitud de onda (frecuencia) de la luz que percibimos. Así un color puro sería monocromático, es decir, una onda de luz de una sola longitud, en tanto la mayoría de los colores estarían constituidos por varias longitudes de onda, resultando en infinidad de tonos, brillos y matices. Ahí está el Pantone, herramienta indispensable del diseño gráfico, para demostrarlo.

La prácticamente ilimitada variedad de colores es posible gracias a dos procesos que aprovechan las mencionadas propiedades de la luz: el aditivo y el sustractivo. En el primero, la mezcla de la luz de los tres colores primarios aditivos (rojo, verde y azul), en tanto la combinación de dos de ellos da como resultado un color secundario. Así, la mezcla de rojo y verde da amarillo; de rojo y azul, magenta; y de azul y verde, cian; es decir, los colores secundarios aditivos.

Estos últimos son a su vez los colores primarios sustractivos, ya que absorben o sustraen determinadas longitudes de la luz blanca y reflejan otras. De tal suerte, el color amarillo absorbe el azul y refleja el rojo y el verde que percibimos como amarillo. Aquí, rojo, verde y azul son colores sustractivos secundarios. Y así, el amarillo mezclado con el cian absorbe el azul y el rojo, resultando verde.

Esto tiene su aplicación más difundida en la impresión a cuatro tintas de la industria editorial, donde el amarillo, el magenta y el cian se superponen para reproducir todos los colores, por ejemplo, de la página de una revista. Aquí la cuarta tinta, la negra, se utiliza para resaltar los contornos de las imágenes. Técnicamente, cada color requiere de su propia plancha de impresión.

CÓMO PERCIBIMOS EL COLOR

La retina de nuestros ojos cuenta con dos células nerviosas responsables de la percepción de los colores y que por su forma se denominan bastones y conos. Los bastones (alrededor de 130 millones en cada ojo) captan la luminosidad y el brillo. Mezclados con aquéllos, los conos (unos 7 millones) perciben el matiz.

Estos últimos, a su vez, se clasifican en tres tipos llamados rojos, azules y verdes, especializados en captar cada uno de esos colores. La gama de colores que percibimos se producen a partir de las distintas proporciones en que se impresionan dichos tipos de conos.

Sin duda, un proceso neurofisiológico complejo pero que, en mucho, contribuye a la cabal percepción visual de nuestro entorno. Sólo por eso: ¡Viva el color!

Marzo 10, 2001

Envía tus comentarios haciendo clic aquí








página principal |  noticieros |  opinión |  deportes
negocios |  espectáculos |  tecnología |  vida | cultura |  niños |  salud

e-mail   chat   compras   otros servicios   ayuda   buscar   mi cuenta

escríbenos : convenio del usuario : política de privacidad : datos de la empresa : anúnciate