CIUDAD DE MÉXICO, México, agosto, 2002.- En estas épocas de regreso a clases, se lanzan al mercado una enorme cantidad de opciones de computadoras que buscan ganarse el favor de los consumidores y, como en la viña del Señor, hay de todo tipo de posibilidades y de calidades.
Desde hace unas semanas se le ha comenzado a dar cierta publicidad a un equipo que ronda alrededor de los $4,500 pesos, equipo que, por lo demás, es producto de las líneas de producción de una empresa vendedora de partes para computadoras y no de un fabricante especializado en este tipo de equipos.
De esta manera, un pequeño competidor le pone el cascabel a los gatos del mercado y puede llegar a obligar a bajas significativas de estos componentes en el mercado local y en el periodo de regreso a clases.
Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. De hecho, se nos ocurren varias cuestiones, si alguien es capaz de bajar a ese nivel los precios ¿porqué nadie lo había hecho antes?, ¿qué tan confiable es un equipo de ese precio? y si son así ¿dónde corremos a comprarnos una?
Una de las reglas de la tecnología es que ésta, cuesta. Y mientras más confiable y avanzada sea, más onerosa resultará, de ahí que en tecnología no hay ofertas. Y si no, podemos remitirnos a hace tres navidades, cuando nos inundaron miles de “novedades” tecnológicas que no eran más que saldos que no se habían podido comercializar, allende las fronteras.
Entonces, lo primero que hay que ver en las ofertas de verano es precisamente que no se trate de “maravillas” orientales, de esas que no pasaron los niveles mínimos de calidad y que luego nos recetan por estas tierras de Dios.
En segundo lugar hay que pensar que los equipos de este tipo son inversiones a mediano o largo plazo, por lo que adquirir tecnología de medio cachete o de plano atrasada, es tirar el dinero a la basura. Si bien es cierto que no siempre se puede adquirir lo último de lo último (“state of the art” le llaman los gringos), hay que tratar de hacer al mejor inversión y eso no significa comprar lo más barato, sino adquirir calidad a buen precio.
Por último, una buena estrategia es preguntar, al vendedor, al vecino, al compañero de trabajo, al tío, a todo aquel que ya haya tenido una experiencia tecnológica.
Compare experiencias, no sólo de equipos y marcas, sino de los resultados y satisfacción lograda por los usuarios de esos equipo. Verá que son muy aleccionadoras las historias que conocerá. Eso le ayudará a formarse un criterio más real y cercano a lo que busca y no caerá en la tentación de pensar que lo más económico puede ser lo mejor, porque recuerde:
Lo barato sale caro.
Aquiles Cantarell es director general de la revista CanalesTI.com y conductor del programa radiofónico Punto Tecnológico