CIUDAD DE MÉXICO, México, septiembre, 2002.- Hemos hablado mucho de la seguridad en nuestras máquinas y de cómo asegurarnos de que no corramos ningún riesgo. Sabemos que es necesario tener un antivirus, que hay que actualizarlo, que el cuidado en los correos electrónicos y en la música, por ejemplo es esencial.
Lo que no muy seguido comentamos y debemos saber es que la computadora no sólo esta amenazada por factores externos, sino que muchísimas veces, nosotros somos una amenaza latente para nuestro equipo.
Con esto no pretendo decir nada ofensivo ni que las personas que tienen poco dominio de las computadoras se crean atacadas. En ocasiones, incluso los que más saben tienden a llevar a cabo ciertas “hazañas” con las que pueden destruir su máquina.
Entre los problemas más frecuentes que podemos encontrar y a los que casi nunca hacemos caso es a la memoria. Nosotros por lo general tendemos a creer que la memoria es algo de lo que sólo hablan las personas que tienen un profundo conocimiento y que sólo quieren hacernos un poco más paranoicos con el uso del aparato tan complejo que tenemos a nuestro cargo.
Pero esto no es cierto. La memoria de la máquina es un elemento real que debemos tener en una gran condición para poder mantener a nuestra máquina sana y salva y en perfectas condiciones.
La memoria de la máquina es, por lo general, demasiado grande y a veces se requiere de muchos archivos almacenados para que se llene. Pero todo depende de los archivos de los que estemos hablando, por ejemplo: los archivos de Word, de Excel y en ocasiones de PowerPoint son muy pequeños y se necesitarían una enormidad para llenar la memoria, a diferencia de los archivos de sonido, en especial las canciones, cuyo tamaño es mayor y por lo tanto es obvio decir que ocupan mucho más espacio en la memoria; los programas que vamos guardando en la memoria también son muy grandes y van topando la capacidad de la máquina.
Por eso es importante que hagamos una “limpieza” de nuestros archivos de una manera periódica. El uso de un quemador no es sólo un lujo, sino que se puede convertir en una necesidad para los que tengan muchísimas canciones guardadas. ¿Por qué? Simplemente porque mientras más a tope esté la capacidad de memoria de la computadora, más lenta será la ejecución de los programas que leguemos a utilizar.
Eso, a primera vista puede parecer solamente un pequeño inconveniente, el precio a pagar por otras “comodidades”, pero a la larga podemos sufrir de diversas fallas de la máquina debido precisamente a esta razón. También es importante que tengamos los archivos más grandes almacenados en otro tipo de sistemas, como lo pueden ser los disquetes o los CD.
Además debemos de considerar cómo nos puede afectar algún daño en nuestra máquina. Pongamos por ejemplo que tenemos un problema de cualquier tipo con la máquina. Si necesitamos algún archivo de nuestra máquina urgentemente podríamos no tener acceso a éste. Es entonces cuando comprendemos la razón para tener almacenados los archivos que consideramos más importantes en más de un medio, teniendo por entendido que el archivo de respaldo tiene que estar en un medio al que podamos llegar por cualquier computadora: mail, disquete, CD.
Bueno, no es necesario que nos volvamos paranoicos en cuanto a nuestra computadora y sus archivos, sino que, dado la importancia que esta tiene ya en todos los planos de nuestras vidas: trabajo, casa, diversión, escuela, etcétera, es conveniente que aprendamos a superar los obstáculos que se nos presentan constantemente y a poder ser competitivos en un mundo que nos exige más cada día en el que los pequeños errores no están permitidos.