CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 2003.- Como a este controversial conductor le encanta disfrazarse, recordamos algunos de los “looks” que más lo metieron en apuros. Facundo se vistió de “teporocho” y se trepó a el asiento trasero de los automóviles que entregaban en un valet parking de un elegante restaurante, cosa que le costó algunos insultos y uno que otro empujón y cachetada.
También quizo probar suerte como “prostituto” y resultó ser él el “toqueteado” y pellizcado, además de asaltado, pues entre tanto manoseo ya no supo donde quedó su celular ni quien se lo llevó.