CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 2004.- Aunque la intención de Facundo era realizar su tan famoso estudio del “Pezonómetro”, no se resistió a distraerse con tanto espectáculo Spring Breakero. Las parejas protagonistas de la noche fueron sin duda la de dos chavas besándose entre ellas sin que nada más en el mundo les importara.
Los que traían novio o novia, se dieron vuelo confundiendo sus manos entre tanta espuma para hacer el “manoseo” a gusto y sin penas ni remordimientos.
Hubo quienes no sabía ni donde estaba por tanto alcohol consumido, pero también estaban aquellos que se aprovecharon de esta situación y se ofrecieron a “orientar y cuidar” a las gringuitas y mexicanas pasadas de copas.
Una vez más cuestionamos a los jóvenes de que es lo que esperan cuando conocen a una chava en Spring Break, y tristemente obtuvimos la respuesta sospechada: sólo llevarla a la cama.