Autismo: detrás del silencio
por: Giselle Balido
Fuente: Vanidades

El fascinante caso de un genio autista, con increíbles facultades mentales, ha colocado esta enfermedad en un primer plano...

Todas las mañanas, Daniel Tammet come exactamente 45 gramos de copos de avena en su desayuno; luego, él cuenta el número de prendas de vestir que se pondrá antes de salir de casa, y cuando se siente estresado —quizás porque no pudo tomar su taza de té a la misma hora de siempre— el joven de 29 años cierra los ojos y cuenta. Es entonces que puede respirar con alivio. Y es que su vida está definida por los números.
‘Ellos son mis amigos’, explica Tammet en Nacido en un día azul, la fascinante autobiografía en la que narra la experiencia de vivir con el llamado ‘síndrome del genio autista’, una condición que le da facultades mentales casi inimaginables, como el personaje que interpretó Dustin Hoffman en el film Rain Man (1988). Daniel, por ejemplo, puede realizar las más complicadas operaciones matemáticas en cuestión de minutos o de segundos; es capaz de aprender un idioma en el transcurso de unos días, y percibe los números con colores, formas y texturas. Para Daniel, el número uno es blanco, ‘como la luz de una linterna ante mis ojos’; el cinco es ruidoso, como el sonido de olas rompiendo contra las rocas, mientras que el 11 es simpático y el cuatro es tímido y tranquilo, como él. ‘Me recuerda a mí mismo’, dice. En su libro, Daniel explica el motivo del inusual título: ‘Nací el 31 de enero de 1979, un miércoles. Para mí esa fecha es azul... los miércoles siempre son azules’. A esta experiencia con los números, los científicos la llaman sinestesia. Pero, en el caso de Daniel Tammet, es solo la punta del iceberg.

Feliz excepción
Daniel Tammet, como la mayoría de los llamados genios autistas, entra en la escala autista. De acuerdo con Tammet, las personas que sufren de esta condición suelen ser tenaces, con una necesidad compulsiva de mantener el orden y la rutina. Ellas analizan las cosas en detalle y fijan su atención en las reglas y las pautas en los sistemas. La otra cara de la moneda es que les resulta difícil comprender las emociones o saber cómo reaccionar ante ellas. Sin embargo, el caso de Daniel es único entre las personas que padecen de desórdenes autistas notables, ya que es capaz de llevar una vida independiente e incluso de explicar cómo funciona su mente.
‘Por fortuna, no padezco ninguna de las disfunciones que suelen estar asociadas con capacidades como la mía. Tengo el síndrome de Asperger, una forma de autismo relativamente suave, que permite una elevada funcionalidad’, explica Tammet, que fue diagnosticado con este problema a los 25 años de edad. ‘Quienes tienen Asperger pueden llevar vidas relativamente normales’.
Esto les ha permitido a los científicos estudiar —prácticamente desde adentro— la mente de un genio autista.
‘Los genios autistas generalmente no pueden decirnos cómo hacen lo que hacen. Daniel sí puede; él nos describe lo que ve en su cabeza. El podría ser la tabla Rosetta’, dice el profesor Allan Snyder, de la Universidad Nacional de Australia, en Canberra, refiriéndose a la tabla que ayudó a descifrar los jeroglíficos egipcios.
Sin duda, el fascinante caso de Daniel Tammet ha llevado el autismo a un primer plano, creando interés en saber más de esta enfermedad. Su caso ha logrado que, por primera vez, muchos se pregunten ¿qué es, exactamente, el autismo?

Un vistazo único
El autismo afecta a más hombres que mujeres, ya que aproximadamente el 80 por ciento de los autistas, y el 90 por ciento con Asperger, son hombres. Esta dolencia se compone de una serie de disfunciones que afectan las interacciones sociales y la imaginación de quien la padece. Estas personas suelen tener problemas con el pensamiento abstracto y con la empatía, por lo que muchas veces se ven sumamente literales. Esto hace que resulten distantes o incomunicativas en el plano humano. Pero, por otra parte, son capaces de recitar, como el personaje de Raymond Babbit, en Rain Man, complicadas cifras y estadísticas con la precisión de una computadora. Otro ejemplo es el del norteamericano Leslie Samke, que interpretó el Concierto Número 1 de Tchaikovsky para piano después de escucharlo por primera y única vez, sin haber recibido jamás una sola clase de piano. El genio autista británico Stephen Wiltshire dibujó un mapa aéreo de Londres después de sobrevolar la ciudad una vez. Por su parte, Daniel Tammet estableció un nuevo récord al memorizar y recitar más de 22.500 decimales del número pi.

La gran interrogante
De acuerdo con el Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés), los menores con autismo pueden ser incapaces de responder a su nombre y a menudo evitan sostener la mirada de otra gente. Asimismo, tienen dificultades para interpretar lo que otros están pensando o sintiendo, ya que no logran comprender los códigos sociales, tales como un tono de voz o expresiones faciales. Muchos niños con autismo efectúan movimientos repetitivos tales como mecerse o retorcerse, o caen en conductas autodestructivas como morderse o golpearse la cabeza. También tienden a empezar a hablar más tarde que otros niños y puede que se refieran a ellos mismos por su nombre en vez de ‘yo’. No saben jugar en forma interactiva con otros niños. Muchos tienen una baja sensibilidad al dolor, pero son anormalmente sensibles al ruido, al tacto u otro estímulo sensorial. Estas reacciones inusuales conducen a la resistencia a ser abrazado. El síndrome de Asperger, el síndrome de Rett, el trastorno desintegrativo infantil, y el trastorno general del desarrollo no especificado o atípico, son parte del espectro autista. Se estima que de tres a seis de cada mil niños son afectados, y los varones tienen cuatro veces más posibilidades de padecerlo. La causa del autismo es motivo de debate y especulación, ya que los científicos no están seguros de su origen. Lo más probable, explican los investigadores, es que tanto la genética, como el entorno, jueguen un papel decisivo en su desarrollo. De hecho, investigaciones recientes han hallado diversos genes asociados con el autismo, y estudios llevados a cabo con personas que lo padecen, han revelado irregularidades en ciertas regiones del cerebro. Otros estudios señalan como posibles culpables a los niveles anormales de serotonina, o de algún otro neurotransmisor, en el cerebro.

¿Existe una cura?
Aunque hasta el momento no existe una cura para el autismo, las terapias pueden aliviar los síntomas —como los problemas de aislamiento, de comunicación verbal y no verbal, lo mismo que las rutinas e intereses obsesivos o repetitivos— y lograr una notable mejoría. En algunos casos también se recurre a ciertos medicamentos para controlar síntomas de depresión, ansiedad, o algún trastorno obsesivo-compulsivo. De cualquier manera, la mayoría de los profesionales están de acuerdo en que, mientras más temprano se inicie el tratamiento, mejor.
Actualmente se realizan investigaciones para descubrir más sobre esta enfermedad, lo mismo que nuevas formas de tratarla. Ahora se está probando un programa asistido por computadora que ayudaría a los niños con autismo a interpretar expresiones faciales. Otro estudio investiga las áreas del cerebro que se activan durante conductas obsesivas repetitivas. NINDS es una de las principales instituciones que apoya las investigaciones, llevando a cabo las suyas.
Gracias a personas como Daniel Tammet, que usan su propio caso para iluminar el camino para otros, el futuro es prometedor. Cada día son más los que controlan sus síntomas y pueden tener una vida normal.

Para obtener más información
Cualquier recomendación sobre el diagnóstico, el tratamiento o el cuidado de un paciente, debe obtenerse a través de una consulta con un médico. Si deseas obtener información general sobre el autismo, puedes contactar las siguientes instituciones. En Internet, haz un clic en Español:


Brain
P.O. Box 5801
Bethesda, MD 20824
(800) 352-9424
http://www/ninds.nih.gov

Autism Society
of America
7910 Woodmont Ave., Suite 300
Bethesda, MD, 20814-3067
800-328-8476
http://www.autism-society.org

National Institutes of Health, DHHS
6001 Executive Blvd.
Rm, 8184, MSC 9663
Bethesda, MD
20892-9663
(866) 615-6464

http://www.nimh.nih.gov
 



Dustin Hoffman interpretó a Raymond, un genio autista, en el film 'Rain Man'. Foto: Vanidades

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