Todos los ciudadanos del Principado estaban invitados a una comida en la plaza del Palacio
Una salva de 101 disparos anunció el nacimiento de Albert Alexandre Louis Pierre Grimaldi. Cincuenta años más tarde, con un gigantesco cake de fresa con un medallón que representa el Principado, hecho con turrón, y 50 cañonazos en su honor, el soberano celebró su cumpleaños con un evento que calificó de ‘fiesta en familia que une a los monegascos’; pero expresó su disgusto por las especulaciones acerca de un matrimonio inminente con la nadadora sudafricana Charlene Wittstock. Después de que Palacio desmintió los rumores, Alberto de Mónaco dijo en una entrevista publicada en el diario francés Le Figaro: ‘Lamento que los medios se fijen más en mi vida privada, que en mi actividad como Soberano’. A continuación, aseguró que tiene muy presente el futuro de la descendencia de los Grimadi y lo resolverá en su debido momento. El Príncipe dijo que desea que Mónaco sea visto como es en realidad: como un lugar de grandes valores. Ni su novia de los últimos dos años ni tampoco su hermana mayor, la princesa Carolina lo acompañaron en los festejos del onomástico. A su lado estuvo su hermana menor, la princesa Estefanía; con ella recibió a las 6.000 personas que se reunieron alrededor del palacio para colmarlo de cariño.