De buen humor y con la cámara lista para sacar fotos es como siempre verás a este singular personaje que es gringo y que, de tanto que viaja, confunde los lujares en los que está. Es inconfundible su ropa colorida y sus movimientos disparejos cuando intenta hacer algo que disfruta mucho: bailar.
A pesar de que viaja mucho casi no sabe nada, simplemente le gusta divertirse y sacar fotografías de todo.
Si algún día escuchas: “¡Wonderful!”, no dudes que está junto a ti el Gringo y que le podrás vender cualquier cosa con mucha facilidad, ya que él siempre compra hasta la cosa más absurda.