Con el pretexto de que tiene que entregar sus pedidos de leche a las amas de casa, El Lechero aprovecha para echarse su buen taco de ojo con ellas y hasta coquetearles para ver si le pagan con otra cosa que no sea dinero. Es muy simpático y hasta alburero, desde luego le encanta usar las palabras “leche”, “crema” y demás para hablarles con doble sentido a las chicas y aunque a veces ellas no lo entiendan, él lo disfruta por igual.
A veces es muy aventado con sus clientas, pero siempre sale corriendo para que los esposos y novios no lo descubran en la movida.