Es la que tiene la mirada más triste de todos los niños. Ella sufre por las constantes peleas que tienen sus papás, quienes incluso han pensado en separarse. Es lógico que eso le quite las ganas de estudiar.
En realidad es una niña muy buena y bastante tranquila. Tiene un hermanito de dos años llamado Beto, al que quiere mucho. Le angustia pensar que por los problemas de su familia tenga que dejar la escuela, a sus amigos y a la maestra Lupita.
