Es casi dos años más grande que el resto de nosotros y le fascina el fútbol. Es el más alto del salón y medio gordito. Siempre anda desarreglado y todo lo quiere resolver con golpes. En los estudios no da una. Y tanto, que hasta reprobó primero de primaria.
A pesar de que a veces usa su fuerza para someter a sus compañeros, es muy solidario y posee un corazón de oro. Por lo mismo le cuesta mucho trabajo que los demás lo papachemos.
Él sabe muy bien que no es el mejor a la hora de estudiar, y lo que más teme son los castigos de su papá, quien lo considera un verdadero burro. Pero... ¡oye! También tiene lo suyo, pues le gusta tocar la armónica y lo hace bastante bien.
