El papá de Lucas es un hombre de grandes proporciones que se dedica a la mecánica. Es populachero en su forma de hablar y se exalta con facilidad.
Su principal preocupación es que Lucas no vuelva a reprobar el año escolar. Aunque se desespera por la terquedad de su hijo, en realidad él es su máximo orgullo y su razón de vivir.
Comparte con Lucas la afición por el fútbol.
